martes, 12 de abril de 2011

LOS GORRIONES



Tres gorriones arribaron hasta mi venta,
buscaban el alimento como cada mañana,
uno intentaba comer, más otro el pan le quitaba,
este, siempre hambriento y desorientado,
mientras los otros se hartaban.

No podía asistir a la vista de un marginado,
di un golpe en el cristal para asustar a esos pájaros,
 volaron los tres, para mi decepción y chasco,
 en el alféizar, las migas quedaron.

Al rato oí los gorjeos de los gorriones volados,
estaban de vuelta, me acerqué a observarlos,
 el hambriento comía tranquilo, se sabía a salvo,
 los compañeros, entre picotazo y picotazo,
vigilaban por si acaso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario